Campaña Libertadora

Antecedentes preliminares:

Córdoba y los Auxiliares Argentinos de 1813

Antes de considerar específicamente la gesta sanmartiniana, esta Asociación Cultural considera oportuno dejar establecido en forma sintética pero contundente, la trascendencia que tuvieron los Auxiliares Argentinos de 1813 y en especial la del adalid de la independencia Don Juan Gualberto Gregorio de Las Heras, sobre todo, en qué medida influyó tal acontecer en la determinación que tomó el entonces Coronel José de San Martin: de formar en Mendoza un ejército disciplinado y pasar por la cordillera cuyana con su hueste hacia Chile y de allí con el apoyo de éste, recién dirigirse al Perú donde se encontraba el grueso del ejército realista. En efecto, San Martin regresa a esta su patria de origen con el único y exclusivo propósito de liberar pueblos sometidos o en vías de invasión europea. A su llegada a Buenos Aires, se encuentra con un Ejército chileno apostado en la Ciudad metropolitana desde principios de 1811 para garantizar y respaldar el grito de libertad que las Provincias Unidas del Rio de La Plata habían proclamado en Mayo de 1810. Sin duda que la sagacidad del General San Martín, demostrada a lo largo de su permanencia en América, hace concebir con seguridad, que el novel Coronel tomó fluido contacto con el jefe de tal Ejército, Comandante Andrés Alcázar, como también con los demás oficiales chilenos que dirigían la Columna Auxiliar de Buenos Aires, nombre con el que se lo identificaba, para interiorizarse de la situación socio-política y económica de Chile, como también para saber por cual huella ingresaron a territorio argentino y un sin número de otros datos que él consideraba de sumo interés y válidos para la ulterior decisión que debía tomar en cuanto a su arremetida para combatir a los españoles en el Alto Perú.
El 16 de marzo de 1813, tal Ejército regresa a su país de origen por expresas órdenes del gobierno chileno, que también requerían del Segundo Triunvirato Argentino el envío de tropas para evitar la inminente invasión española en Talcahuano y otras poblaciones. Esta situación de beligerancia del país hermano, concitó la sutil atención de San Martin, siguiendo paso a paso los acontecimientos que sucedieron a raíz de la solicitud del Gobierno chileno pidiendo ayuda militar. También tomó conocimiento de que, para tal misión de auxilio al país trasandino, se afectaba a milicianos que estaban siendo formados en Córdoba, principalmente por el Comandante de Milicias Gregorio de Las Heras, quien por ese entonces demostraba un gran compromiso y capacidad militar, no obstante ser simplemente un Sargento Mayor de Ejército. Supo también que el Gobierno de Buenos Aires, delegó el mando de dicha escuadra compuesta por 350 efectivos al Teniente Coronel Santiago Carrera, que por entonces se desempañaba como Gobernador de Córdoba, y auxiliado por brillantes oficiales tales como Gregorio Las Heras, y los Capitanes Antonio Álvarez Condarco y José Argüello entre otros, quienes debían arribar a Mendoza y sumando efectivos, trasponer la cordillera para agregarse a los ejércitos chilenos que combatían a los realistas. También supo San Martin de la grieta en los mandos del Ejército chileno provocada por el antagonismo reinante entre los hermanos Carrera y el Jefe militar O´Higgins , a tal punto que el Teniente Coronel a cargo de la Escuadra Argentina (Santiago Carrera) , tuvo que dejar la jefatura de los Auxiliares y retirarse de las filas del mismo, por la desconfianza surgida en las filas de O´Higgins donde se presumían parentescos de este oficial argentino, con los caudillos chilenos del mismo apellido, situación que elevó en jerarquía militar a Gregorio Las Heras, quien venía demostrando en los enfrentamientos bélicos que se sucedían, la gran ascendencia que tenía sobre sus subordinados. La Columna Argentina que si bien se sumó a la del jefe chileno Juan Makenna, quedó al mando de Marcos Balcarce , quien dejó las filas del Ejército Patrio después del Tratado de Lircay cansado de los negativos efectos que producían las rencillas entre los partidarios de los Carrera y O´Higgins, como también por la condición de vasallos en que quedaron los chilenos en el referido tratado, oportunidad en que Gregorio Las Heras se hizo cargo de la escuadra argentina , convirtiéndose en fundamental baluarte de las importantes batallas de Cucha Cucha y El Membrillar, donde como presagio de aquella heroica patriada efectuada en Cancha Rayada, logrando en aquella trágica noche, rescatar gran parte del ejército que sirvió luego para el triunfo decisivo de Maipú; descolló con su valiente actuación al frente de sus Auxiliares Argentinos en situaciones tan o más difíciles de la reseñada anteriormente, logrando con su audacia y valentía convertir las derrotas en triunfos. De poco valieron sus heroicas hazañas, ya que la decisiva derrota en Rancagua se debió principalmente a las marcadas disputas que sostenían los Carrera con O´Higgins. Esta significativa derrota marcó para la gesta sanmartiniana un punto de inflexión en que San Martín debió cambiar rotunda y categóricamente sus planes, ya que no era lo mismo arribar a territorio chileno con gobierno propio, que invadido y gobernado por los españoles.
Cabe destacar que San Martin siempre trató de no perder dentro de sus posibilidades, contacto con este destacado Oficial argentino Gregorio Las Heras, al que con su agudo ojo de águila, ya le había medido sus kilates de noble patriota y mejor guerrero, siguiendo su trayectoria de formador de milicianos en la Provincia de Córdoba, a tal punto que encontrándose como jefe del Ejército del Norte , luego de que ocurriera en Chile el desastre de Rancagua, le aconseja que regrese a Mendoza, tratando de conservar la mayor parte del Ejército a su mando, sugerencia que el noble Oficial acata y en su retirada guarece no solo a los jefes chilenos adversarios entre sí, sino a numerosos paisanos que con familias decidieron cruzar la cordillera buscando amparo en Cuyo, donde ya los esperaba el gran Capitán con los brazos abiertos , acudiendo a las nobles familias cuyanas para que albergaran en sus hogares a los exiliados chilenos , entre los que se encontraban personas mayores, mujeres y niños que necesitaban forzosamente de tal protección. A partir de ahí, Gregorio de Las Heras fue pilar fundamental en la formación y ejecución del Ejército Libertador, al que designó Jefe del Primer Escuadrón que luego se convirtiera en el glorioso Regimiento XI de Infantería de Montaña con asiento en San Carlos, Provincia de Mendoza.
Con estas consideraciones la Asociación Cultural La Vuelta del Guerrero pretende afianzar la postura que siempre concibieron los agradecidos pueblos que liberó, sobre la limpia trayectoria del Padre de la Patria que tuvo que hacerse gaucho con todos los atributos que ello implica, para lograr la ascendencia que tuvo en los hombres de su Ejército, imbuidos al igual que él en el más puro sentido patriótico de lealtad mutua, de amor a la hermandad y libertad de los pueblos, por lo que resulta a su célebre memoria una afrenta moral muy grave, imposible de haber sido soportada por él en vida, cuando se lo pretendió mostrar como un aplicador de planes estratégicos del Reino Unido, siendo que lo único que lo motivó fue obtener la igualdad de género y la libertad de y en los pueblos de América . Su gloria de estirpe criolla y americana jamás hubiese sido plena, si la hubiese atado para que la arrastre el carro avasallante de cualquier imperio invasor.

Campaña Libertadora del Gral. San Martín

Mapa general de las 6 columnas del Ejercito Libertador de Los Andes, confeccionado por la Asociación Cultural "La Vuelta del Guerrero" conforme a estudios histórico-cartográficos y trabajos de campo realizados.

El material publicado: itinerarios en mapas, referenciación de lugares, redacción de textos, imágenes, producción de videos con sus narraciones, y documentación relacionada con los trabajos que se publican, son propiedad intelectual y exclusiva del Dr. Oscar Raúl Sasso, quien lo hace en representación de la Asociación Cultural “La Vuelta del Guerrero"